¿Se puede hacer ejercicio después de un infarto?

Tras un infarto hay que mantener uTras un infarto hay que mantener una vida tranquila pero eso no significa sentarse y no hacer nada. Al contrario: el ejercicio físico es fundamental para recuperar la calidad de vida y sobre todo para prevenir un segundo infarto.na vida tranquila pero eso no significa sentarse y no hacer nada. Al contrario: el ejercicio físico es fundamental para recuperar la calidad de vida y sobre todo para prevenir un segundo infarto.

Las enfermedades del corazón son la primera causa de muerte en el mundo, por detrás de los accidentes de tráfico o el cáncer. En España, las muertes por episodios cardiacos suponen casi el 30% de todas las defunciones que se producen al año.

Si atendemos sólo a los infartos de miocardio, podemos afirmar que en la población española, unas 50.000 personas tienen cada año un infarto. Los datos aseguran que si has tenido un primer infarto, tienes altas probabilidades de tener un segundo.

 

CÓMO HACER EJERCICIO FÍSICO

 

El especialista es quien debe pautar cuál será el mejor tipo de ejercicio, intensidad y ritmo.

Por regla general, toda persona después de un infarto puede y debe hacer ejercicio físico. Obviamente el grado depende de lo grave que haya sido el infarto: de cómo sigue la fuerza de bombeo del corazón y de si aún quedan algunas arterias coronarias obstruidas.

 

- Si un paciente no hace rehabilitación cardíaca es importante igualmente que haga ejercicio físico, controlado y pautado por su médico.

 

- Una forma generalizada de ver cuánto ejercicio puede hacer la persona y qué nivel es realizar una prueba de esfuerzo.

 

- La prueba de esfuerza nos va a indicar la frecuencia cardíaca máxima que hemos tenido.

 

- Al hacer actividad física, debemos procurar no llegar a esa frecuencia cardíaca, sino que ese esfuerzo esté alrededor de un 75% de ese dato.

 

- Al cabo de un mes después de hacer ejercicio, ya podemos alcanzar el 85% de esa máxima de frecuencia cardiaca.

 

Caminar una hora al día

 

La actividad física recomendada es aquella que le guste a cada persona. Sin embargo, una de las actividades más aconsejadas por todos los especialistas y, que la mayoría de los pacientes pueden hacer, es caminar.

 

Hay que hacerlo de forma progresiva:

 

- Al mes o mes y medio del infarto, los pacientes ya podrán caminar una hora al día diaria sin forzarse demasiado.

 

- La velocidad ha de ser progresiva y controlada por la propia persona. Es decir, siuno siente que le falta el aire mientras camina debe parar y luego seguir.

 

- Conforme esa persona va caminando diariamente, irá adquiriendo mayor fondo físico.

 

"Caminar no es ir a la compra ni ir de tiendas por la ciudad sino que es una actividad física es en sí misma que hay que hacer cómo tal.

Lo recomendable es caminar una hora al día. Si una persona puede caminar dos horas, mucho mejor".

 

Si una persona era muy deportista, antes del infarto, puede volver a hacer deporte siempre y cuando:

Su corazón esté bien y su médico se lo permita.

No se pase nunca de la frecuencia cardiaca que haya dado en la prueba de esfuerzo.

 

 

"En principio, el deporte de competición está contraindicado. Pero si la persona se encuentra bien y ha hecho mucho deporte antes, puede volver a hacer deporte siempre y cuando: el esfuerzo sea razonable (según la prueba de esfuerzo), que procure no competir de forma extrema y que esa actividad física sea supervisada y controlada por su cardiólogo"

 

Fuente; Saber vivir. Doctor Abeytua


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