Las recompensas del yoga

La práctica continua de yoga aporta beneficios a medio y largo plazo para la unidad cuerpo-mente, que es la combinación de aspectos físicos, psicológicos y espirituales del individuo. Y también produce un efecto de bienestar instantáneo. Siempre resulta mejor vivir en un cuerpo más ligero y libre que en uno contracturado, tenso e inmovilizado. El cuerpo humano ha sido creado para moverse con libertad. Y gracias a que el yoga integra todas las partes que conforman el ser, los practicantes suelen tener la sensación de haberse estirado y ser más libres, sientiéndose posteriormente relajados y a gusto. Según la filosofía india, todo es una combinación de tres cualidades esenciales llamadas gunas; sattva (un estado puro y equilibrado), rajas (actividad, inquietud) y tamas (inercia, pereza, depresión).

La mayoria de los estudiantes comienzan a practicar yoga en estado de inquietud o hiperactividad, o bien en un periodo de pereza o letargo. Pero al final de la mayor parte de las sesiones alcanzan un estado sattvico tanto desde el punto de vista mental como físico.

El yoga produce una sensación de expansión a muchos niveles, además de permitirnos redescubrir una sensación interior de integridad que, en la vorágine  del mundo actual, por lo general todos hemos perdido.  Si comienzas a trabajar con un cuerpo inquieto y una mente hiperactiva incapaz de concentrarse, la práctica apropiada actuará sobre las tensiones físicas y sosegará tanto la mente como las emociones. Si partes de un cuerpo-mente pesado y letárgico, la práctica adecuada devolverá la sensación de vivacidad a tu cuerpo, refrescará tu mente y te proporcionará una sensación de paz. Cada sesión de yoga representa una elevación de la consciencia que invierte el estado o condición en que ésta se encuentra. Cuando realmente regresas a tu ser consigues apreciar tu integridad esencial. 

El yoga te ofrece las herramientas para pasar de la pasión a la claridad propia de la ausencia de pasión; de la congoja, a la ausencia de estrés; del malestar, al bienestar. Te relaja, puesto que te aleja de una forma de ser limitada y contracturizada y te presenta una manera de interrelacionarte mucho más fluida y natural. Si practicar yoga te "abre" y te produce alegria, quiere decir que se trata de la disciplina adecuada para ti. 

 

Fuente; La biblia del Yoga, Christina Brown